Blanco, madera, gris y… NARANJA

Me ha encantado este piso. Si estáis un poco saturados de las casas minimalistas en blanco y negro pero tampoco queréis renunciar al estilo nórdico, este apartamento os va a gustar mucho. La clave para darle vida, color y crear espacios acogedores es el naranja.

El naranja es un color potente que tiene mucha fuerza, así que necesitamos juntarlo con otros más neutros y fríos como puede ser el gris. De esta manera le damos el protagonismo justo y conseguimos toques de color que no agobien o hagan el espacio más pequeño.

Por ejemplo en la zona del salón, sólo se usa en un florero tras el sofá y un cojín del mismo tono. El resto es una decoración sobria que nos transmite sensación de hogar.

Otra particularidad de este apartamento, es que cuenta con muy pocos metros cuadrados. En este caso la propia cama de matrimonio se integra en el salón quedando expuesta. Una opción muy arriesgada, pero a veces no se cuentan con más opciones.

Por su parte la cocina si se separa del resto de la casa, aunque mantiene el mismo estilo decorativo. Dentro de la misma encontramos el office que es el comedor de la casa. Mesa de madera y sillas de madera para una zona relativamente amplia.

En las zonas de paso se aprovecha para hacer grandes armarios donde guardar la ropa. Una idea genial si no hay espacio para un vestidor.

Por último, el recibidor os va a dejar con la boca abierta. Se ha aprovechado un hueco pequeño y muy complicado para ubicar el escritorio y un pequeño taburete para trabajar. Seguramente sobre plano era un reto, pero lo han resuelto de la mejor forma posible. Atención al espejo que agranda el espacio y da luz a una zona sin ventanas.